Ojalá el corazón tuviera una función de recalcular ruta: "Ajustando dirección para evitar malentendidos". Lamentablemente, el corazón no sigue mapas. Este fenómeno que todos temen, donde uno entrega el alma pero recibe un cariñoso "eres como mi hermano/a", ha generado preguntas sin respuesta. Analicemos las razones detrás de este fenómeno,